Miniatura de YouTube 8

EP. 8 Jesús despreciado en Nazaret

Luego de escuchar las enseñanzas de Jesucristo, muchos se preguntaban: “¿No es este el hijo del carpintero?”. Lo que parecía una simple duda escondía incredulidad y desprecio. Hoy, esa misma actitud sigue presente en muchos corazones… pero, ¿cuáles son sus consecuencias? ¿estamos respondiendo con fe o con incredulidad? (Lucas 4: 23-27)
Temas:profecia
Compartir:

Resumen del Episodio:

Jesucristo se encuentra con corazones incrédulos que lo menosprecian; y ante esta respuesta, el Señor expone una verdad confrontante al recordar dos ejemplos del Antiguo Testamento: la viuda de Sarepta y el general Naamán. Ambos, siendo gentiles, reconocieron su necesidad de Dios y respondieron con fe.

Algo muy distinto con el pueblo de Israel, que teniendo tanto, no supo reconocer al Dios que estaba delante de ellos. En este episodio reflexionaremos sobre esta realidad y examinaremos nuestro propio corazón: ¿estamos respondiendo con fe o con incredulidad?

Pasaje Bíblico:

Lucas 4: 23-27 “Él les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. 24 Y añadió: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su propia tierra. 25 Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra; 26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón. 27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio”

Versículos Complementarios:

Isaías 61: 1-22ª “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová”

Juan 3:17 “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él.”

Juan 1:11 “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tú corazón necesita una palabra para...

Jesús tiene una palabra para cada momento de tu vida. Selecciona la que hoy necesitas escuchar.

Filtro por emociones